La cueca ya se había comenzado a difundir masivamente en 1824. Su origen no está nada de claro, ya que hay quienes la asocian a las culturas española, africana, peruana y a nuestra propia cultura indígena. Una de las hipótesis más difundidas es la de Carlos Vega, quien sostiene que la cueca llegó a nuestro país desde Perú.


Tampoco hay acuerdo en el tema de la etimología de la palabra cueca. Según Benjamín Vicuña Mackenna, la palabra originaria fue "zambaclueca", de raíz negra: "zamba" que significa baile en el idioma africano Bantú y "clueca", que es la fase cuando la gallina deja de poner huevos y busca donde empollar.


La cueca evoca una conquista amorosa, donde el hombre le pone el entusiasmo de un gallo y donde la mujer se pone a la defensiva, y es un poco esquiva.
En todo caso, según las zonas geográficas, el baile va presentando algunas variaciones en movimientos y en vestimenta. Por ejemplo, en el sur son más tímidos que los pícaros de la zona central urbana.


Pese a las distinciones, muchos movimientos se mantienen constantes en sus diversas variedades, y siempre se ejecuta al son de la guitarra, el arpa y los golpes de las manos de los huasos y las chinas.